Malos tiempos para la fe.

Día cualquiera de una semana cualquiera. Un tipo cocina algo con la televisión encendida. Noticias al fondo del pasillo: «atentado en Afganistán, 76 muertos y varios heridos. Una embarcación se hunde con 48 inmigrantes cerca de la costa griega, no hay supervivientes». El tipo ajusticia una cebolla y se queda mirando el cuchillo. No corta….

Supongo que debo contarlo.

Supongo que debo contarlo. Jamás he creído en nada: ni en las razas, ni en la sociedad, ni en el infinito, ni en Dios –con mayúscula o sin ella-, ni en que el cambio sea posible, tampoco en el cambio en sí,

Recopilación de poesía.

no recuerdo nada como tú desde que tengo uso de pasión. qué manía con ser tú, tan así, justo ahora.

1968 – Olvido.

 Desde nuestro primer encuentro en la fiesta de Gracia-Santiago, Olvido y yo habíamos compartido mucho tiempo juntos. Solíamos emborracharnos en mi apartamento escuchando la radio y contando viejas historias. Nunca había pasado nada entre nosotros, ni siquiera me lo había planteado. Un día, algo más bebidos de lo normal, nos acostamos en mi cama y hablamos…